ADMINISTRAR LA CRISIS

7 de Octubre de 2011

Carlos Leyba

¿Las crisis se administran? Impresión primaria: no. Difícilmente se pueda salir de manera ordenada. Leopoldo Marechal dijo “de los laberintos se sale por arriba” ¿A qué viene?

Un mundo en crisis. Sube y baja de los mercados financieros o de commodities. Desempleo muy alto en los países centrales; problemas de solvencia externa y la fiscal – la relación entre la deuda, su crecimiento y el crecimiento del PBI – es de riesgo. Crisis de doble solvencia. ¿Se administra?

Por acá el sube y baja produce vértigo. Pero nuestra vida cotidiana no está en crisis. Es cierto; el desempleo es grande (nuestra tasa de actividad es menor que la de los países centrales), como es grande la pobreza o la inequidad; el déficit del comercio internacional industrial es gigantesco y negativa nuestra balanza con Brasil; el superávit en dólares del comercio se achica vertiginosamente y los superávit del Estado no son lo que eran; cualquiera sea la estadística de los precios, las demandas por salarios tiene un ritmo que poco tiene que ver con los números del INDEC. La fuga de dólares es inmensa. Sin embargo, la suma de esos males, y muchos mas, no conforman una crisis en el campo real. No son parte de la vida cotidiana. ¿Porqué?

Primero, antes estábamos peor; y para muchísima gente, lo que hoy les pasa es mejor que lo que les pasaba ayer y eso hace varios años. No están viendo, ni tienen porqué hacerlo,  el lado malo que, por ahora, no los afecta. Y además, por ahora, la abundancia y precio de la soja nos financian la fuga, los déficit y los problemas sociales.  Podemos pagar errores.

CFK habla de un mundo que queda lejos y se derrumba. Lejos. Y tiene razón. Por ahora.

Pero, “allá afuera”, aún con crisis, ¿están peor o mejor?. Su PBI por habitante es tres veces el nuestro. Están re mal respecto de ayer.

Somos testigos cotidianos que los países más desarrollados económica y socialmente,  y con las poblaciones más ricas del planeta, están atravesando una crisis que nosotros no sufrimos.

Nivel de desempleo alto (España 21, Gracia 16, Irlanda 14, Portugal 12, Italia 8) y en promedio de los países principales casi 8 por ciento; y grave en el desempleo juvenil; y que se expone de manera brutal en el resquebrajamiento de la estructura social a causa del incremento de la pobreza (18 por ciento en Estados Unidos). ¿Cuáles son nuestros números? Desempleo promedio 7, 5; pobreza muy discutida con consenso en mas del 20; y una tasa de actividad baja respecto de la de los países centrales.

Pero mientras en los países centrales muchos de sus ciudadanos dudan, con razón, de la capacidad de la dirigencia para mejorar el empleo y liquidar la pobreza; y muchos ganen las calles indignados con los resultados y los fundamentos del sistema; en la Argentina la absoluta mayoría está conforme con la economía.

Los indignados de los países ricos condenan y culpan el papel del sistema financiero y de los banqueros. Lo dice el pequeño libro de Stephen Hessel que movilizo a españoles y hoy moviliza miles en Estados Unidos: Los bancos … (están) más preocupados de sus dividendos y de los altos sueldos … que del interés general. Los líderes no tienen que permitir la opresión de una dictadura internacional real o de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia.”

A partir de la sustitución del paradigma cultural, político y económico del Estado de Bienestar (1975), se instaló el paradigma financiero que produjo la desindustrialización, la regresión distributiva y la concentración económica y política, en manos de los financistas y las multinacionales, responsable de un modo capitalista que destrozó todas las conquistas sociales del capitalismo de la posguerra.

¿A qué viene? La crisis del 30 y la posguerra, alumbraron “la edad de oro del capitalismo (1945/75) “. Una crisis se transformó en oportunidad. En efecto. El Plan Marshall no fue sólo para construir una “economía de mercado” sino para impedir “una sociedad de mercado” y sus horrores. Las metas de justicia y bienestar eran la razón de ser del Estado gestor del bien común “con herramientas”. Las consecuencias fueron mas que buenas. Pero desde 1975, liberales y socialistas, se dedicaron a corroer las bases del Estado y a corromper su  funcionamiento.

Un ejemplo que fue una previsión. El 26/10/2004 en El País, el diputado socialista Mario Trinidad, denunció al gobierno socialista de Felipe González y José Luis Zapatero dominados por la lógica del sector financiero (que ) no es siempre la que más conviene, ni a otros sectores de la economía ni a la ciudadanía en su conjunto”. Anticipó lo que habría de sufrir España “Cuando lleguen las vacas flacas”. Llegaron: hoy el 40 por ciento de los jóvenes están desocupados. Y no es casualidad.

Decía Trinidad, que el PSOE puso en el “papel dominante al… programa de extensión y profundización de los derechos civiles …que  … el Gobierno ha querido simbolizar en la … ley que extiende a los homosexuales el derecho a contraer matrimonio y a adoptar niños. …. La extensión de los derechos ciudadanos ha sido siempre uno de los pilares … socialistas. (Pero)  en esta ocasión … parece haber borrado … las reformas sociales y económicas que constituyen … otro pilar del socialismo… los derechos … sólo serán reales si se dan las condiciones sociales, y sobre todo económicas, que permitan ejercerlos”. La nueva base electoral así conquistada ayudó al PSOE a abandonar el Estado de Bienestar; y hoy España, sin industrias competitivas, está pagando el precio del cambio de paradigma de los socialistas conversos: es el periplo de la izquierda de fin de Siglo anterior y principios del nuevo. Nada desconocido.

La crisis del mundo desarrollado, de forma financiera y de materialidad real, sólo se trata de administrar. Eso parece surgir de la demora y debilidad de la gestión europea. No encuentran salida del laberinto ni coraje para salir por arriba. Tratan de administrar la crisis. ¿Se puede?

Miremos más atrás en los entretelones de esta crisis. El eje dominante que cambió la estructura de la economía mundial (tecnología, demografía, ecología, aparte) fue la “Chimérica” continente económico y social virtual integrado por China y América. Una quimera. La de creer en la ilimitada continuidad del modelo en que China produce y acumula dólares; y Estados Unidos consume y acumula deudas. Atención: “China ha estado muy ofensiva (agresiva) por falsear el sistema de intercambio comercial a su beneficio y en contra de otros países y en particular Estados Unidos” Barack Obama 4/10/2011. Senadores demócratas comienzan a sostener líneas de mayor proteccionismo.  Obama apunta a la subvaluación del yuan que implica más importaciones y menos exportaciones para Estados Unidos. La escasa devaluación del yuan no alcanza. El senado quiere acusar a China de manipular la moneda.

Durante las últimas décadas China, con su moneda devaluada, ofreció una enorme oferta de mano de obra barata a todas las empresas americanas (y de los países poseedores de tecnología) que se quisieran establecer en su territorio. Se cumple aquello de que los países gobiernan el territorio y las personas que lo habitan, pero no los capitales que allí se gestan. Los capitales migran de una punta a la otra y a la velocidad que el paradigma financiero en el que vivimos dicta (vuelva más arriba) . Los capitales migraron del mundo desarrollado a la inmensa China. Enormes incentivos gubernamentales para la inversión más la rápida expansión de un mercado domestico inmenso; bajos costos laborales y ventajas cambiarias competitivas para exportar. En los países desarrollados quedaron los trabajadores, con menos capital y más desindustrialización; regresión distributiva y consumo exacerbado de la hiperclase financiado por los ahorros de los chinos que no consumen. Así es la Chimérica.

Pero todo cambia. Al tiempo que los salarios americanos (por la globalización y como consecuencia de la igualación del precio de los factores que produce el comercio libre) bajaron, los salarios chinos comenzaron a subir ( por la presión de la organización). Por otra parte, si bien la productividad china aumenta considerablemente, la americana sigue siendo más alta; y en la medida que la ventaja de bajos costos salariales se reduce, la diferencia de productividad a favor de Estados Unidos torna al trabajo americano más competitivo que el chino. Y además el costo de los fletes, producto del encarecimiento de la energía, comienzan a disminuir la ventaja de los salarios relativamente ahora menos bajos. Es obvio que el efecto mejora de salarios chinos pone en la lista de las prioridades otras regiones que están mejor colocadas en la región asiática. Por ejemplo Vietnam está con un programa de capacitación de 10000 soldadores!!! Lo que representa una acción programada estructural para atraer inversiones.

Pero la distancia de productividad americana, más la reducción de la distancia de costos salarial, más la cuestión de transporte para bienes de consumo local americano, empiezan a modificar el modelo de la Chimérica aun antes que China decida revaluar su moneda; y antes de que el programa de reducir la tasa de inversión adoptado por el programa del Partido Comunista Chino comience a tener visos de realización: una China consumidora todavía esta distante.

Pero no tan lejana es la recuperación productiva de Estados Unidos. Asia y Europa han sido generosos con las inversiones privadas para que se localicen en su territorio. Diez años de exenciones impositivas, aportes no reintegrables para aliviar el costo de capital de la inversión, prestamos subsidiados han sido y son, moneda corriente. Europa sufre de un euro demasiado fuerte y salarios, dentro de todo, firmes; pero China, el Asia, con monedas devaluadas y salarios bajos, con incentivos ahuyentan los fantasmas de la falta de productividad y las inversiones siguen tentadas de ir para allá, pero menos.

“No administrar la crisis” y salir de ese laberinto por arriba es, por ejemplo, el programa de inversión pública en infraestructura que propone Obama. Pero sobretodo, por ejemplo, el programa por 1500 millones de dólares que acaba de recibir Nissan y que cubre la mayor parte de su inversión de 1850 millones para un programa avanzado de tecnología automotriz.  Hay mas ejemplos de hoy en Estados Unidos. Pero ese es contundente. Salir de la crisis de la Chimérica – que es inevitable – pasa por querer hacerlo.

¿Qué dice esto para nosotros? En la gestión K, hay alta dosis de discurso y “relato”. Todo lo anterior a 2003 era para avergonzarnos. Pero CFK, el 4 de Octubre en Venado Tuerto, presentado propósitos para la década cambió el relato del pasado. Dijo en el período 64-74 … hay que reconocerlo …  visualizaron en sectores claves de la siderurgia, de la industria, una polea … de crecimiento y, fundamentalmente, de soberanía y defensa nacional … se creció, en 1964 hasta el 74, 75 aproximadamente, .. , digamos, al 7 por ciento anual. Estamos hablando de crecimiento industrial, donde los trabajadores prácticamente, … , participaban aproximadamente en el 49 por ciento en la distribución del PBI, casi el fifty-fifty.” ¿Qué tal?

Hablo de Arturo Frondizi y de los gobiernos militares. Asombroso no lo mencionó a Juan Perón. Y no recordó que además del boom industrial, en el medio de la brutal crisis del petróleo, en el breve período que gobernó Perón, logró la menor pobreza, el menor desempleo, la mejor distribución del ingreso, la mayor integración territorial, las más grandes obras binancionales y el mayor consenso político nacional, con la excepción de jóvenes montoneros que – durante el gobierno constitucional – instigaron el asesinato de José Ignacio Rucci.

Lo bueno: CFK descubrió los resultados de una estrategia de desarrollo que abandonamos hace 37 años. La que deberíamos recuperar. Sería bueno que descubrieran el programa de Perón del 73. Es el fundador de su partido. Y sería bueno que fuera el inspirador de sus ideas ya que, si llegara aquí la crisis, no se podrá administrar y harán mucha falta las herramientas de aquél programa. Con toda esperanza.

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21 octubre 2011

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