FRANCISCO, CHAVEZ Y LAS AMENAZAS INTERNAS

17 de marzo de 2013

Por Carlos Leyba

Cristina viajó a Roma y se entrevistará con Francisco. Antes Cristina viajó a Caracas, no se reunió con Dilma, y no presencio el funeral de Hugo Chávez. La imagen sugiere un mundo complicado allá afuera y es verdad. El primer trimestre de 2013 ha sido rico, tal vez en exceso, en acontecimientos que influirán en las decisiones de los próximos días. Los acontecimientos externos influyen por sorpresa. Producen desorden en el entorno y obligan a un nuevo ordenamiento interior para responder. Los internos decantan el pasado, son siempre la consecuencia del orden que quisimos construir. La política puede reducirse a la respuesta de volver a poner las cosas en su lugar aunque la repisa este inclinada; o primero nivelar la repisa y luego colocar las cosas en su lugar. El guardaparques o el cazador. Dos estilos.

Primero, la muerte del elegido amigo de Cristina, Hugo Chávez; y después la elección para el papado del adversario elegido , el Cardenal Jorge Bergoglio. La muerte del amigo es importante en las relaciones regionales. Y el papado de Francisco obliga a una reconsideración de aquel enfrentamiento elegido mediante la aplicación escolar de la dialéctica amigo enemigo de Carl Schmit.
En el orden interno la novedad 2013 es el  enfrentamiento con la mayoría del Poder Judicial y la mayoría de la Corte Suprema. ¿Estamos próximos a una nueva mayoría conducida por Eugenio Zaffaroni?

También nuevo es el carácter abierto del enfrentamiento con Daniel Scioli  y el efecto barbas en remojo de Sergio Massa. Estado de purificación preelectoral exige depurar membresías. Se esta jugando la supervivencia de Cristina y del núcleo duro del kirchnerismo. El lanzamiento de Sergio Uribarri como primus inter pares con la presencia de gobernadores es una demostración de que para la batalla próxima se está inventariando lealtad. Son acontecimientos importantes para 2015.
Lo más importante pasa por los temas estructurales. Algunos están vinculados al párrafo anterior. Lo más significativo para el futuro esta ocurriendo en el escenario de la cuestión social. La huelga docente, además de la disputa por la erosión de Scioli, pone en evidencia  la crisis de recursos para el sistema público de educacion. Es difícil de solventar en el estado en que está y extremadamente difícil una mejora sin un replanteo sistémico. El problema de los maestros es grave. Los días sin clase son irreparables. ¿Cómo se repara el retroceso de la educación pública y de la calidad de toda la educación medida a través de las competencias internacionales? La cuestión de los maestros ha puesto en evidencia la cuestión social mas importante hacia el futuro, la capacidad de la educación publica.

El problema salarial de los maestros esta unido a la lucha abierta de la CGT y CTA opositoras que, sea por impuestos o convenciones colectivas, pelea por el nivel de participación en el ingreso social generado. Las organizaciones sindicales oficialistas están en la misma posición. Hay una compleja situación distributiva que, en el mundo del trabajo, atraviesa una etapa de suma complejidad. Entre el 30 y el 40 por ciento del trabajo es en negro y aumentando. Y el trabajo legalizado se ha fragmentado en tres secciones que marcan condiciones de vida radicalmente distintas. Por un lado los trabajadores remunerados que multiplican por 3 o mas veces los salarios del promedio; y un promedio que mas que duplica a los ingresos de un tercio de los trabajadores que podemos colocar en la ultima escala. Informalidad y fragmentación de ingresos.

Estas cuestiones sociales, educación, informalidad y fragmentación salarial forman un escenario novedoso. Pero a esto se suma la marginalidad en la que subsisten vastos sectores de la sociedad. La marginalidad es una frontera de la cuestión social. Mas allá el desierto.

Los sucesos de Junín, y otros que ya han ocurrido con similar estilo y menores consecuencias, no hubieran sido posibles sin una base de marginalidad social que ha ido creciendo como un fenómeno silencioso; y que estalla cada tanto como si fuera un campo minado. Se transita sin que se ponga en evidencia hasta que estalla. La marginalidad es una condición necesaria aunque no suficiente para el estallido. La mina la hacen estallar fenómenos políticos de extraordinaria irracionalidad. Pero ellos tampoco son suficientes. La condición necesaria para que ocurran es la marginalidad previa. La que silenciosamente se va construyendo como una frontera en la que mas allá solo el desierto.
Y allí aparece el otro problema endógeno. En todo esto pesan las consecuencias de un fenómeno inflacionario negado, desatendido e inconducido, que esta haciendo estragos en los sectores más débiles. Por cierto sus efectos serian menores si la estructura productiva se hubiera transformado. Pero la inflación esta contribuyendo a la marginalidad basada en la debilidad de la estructura productiva. Y la marginalidad, alentada por la política minúscula, se traduce en violencia. Toda disputa de poder es política. La violencia que destruye  inmuebles es un paso posterior a la destrucción de la imagen del Estado que es proporcional a la dimensión de la marginalidad. La cuestión salarial que  circunvala un potencial de violencia urbana, que no podíamos imaginar después de años de crecimiento, exige respuestas nuevas. ¿Están en el alma de la política?
Otra cuestión interna, y la que justifica la mención inicial a Dilma Roussef, es la de la minera Vale. Cuestión que refresca la peligrosa ausencia de una política de transformación estructural.

La muy probable retirada de la concesionaria del proyecto de explotación de una mina de potasio en Mendoza es un golpe a la vigorosa etapa de la primarización minera argentina. Estamos ahí. Este proyecto fue la mayor inversión en el país y el que le sigue también es minero. Las dos son extranjeras. El desarrollo actual de la minería, hasta hoy, se basa en la concepción económica del menenismo. Inversión extranjera, privatización y elogio militante a la desindustrialización. Aprovechar recursos naturales sin vocación industrialista. Extracción de un recurso no renovable.
El extraordinario desarrollo de la minería reproduce –en ese sector – el modelo de integración primaria del SXIX y principios del SXX: intercambio de materias primas a nivel primario con otros países proveedores de industria. La reciente incorporación de trenes chinos – sin participación de la industria Argentina repite aquél esquema. El proyecto Vale – tal cuál está – es el equivalente a la exportación de lana para importar ponchos. Un intercambio perdedor aunque genere bienestar transitorio localizado. La política económica de desarrollo es “subir un grado” y eso es “industrializar”. En minería estamos en el más primario de los estados. Somos uno de los primeros países del mundo por nuestro stock de riquezas minerales que está en manos extranjeras extrayendo   recursos renovables y exportándolos al menor valor del proceso productivo. “Vale” exportaría mineral de potasio. Para industrializarlo en Brasil. El potasio procesado en Brasil es la alimento que el suelo del país hermano necesita para mejorar su horizonte productivo agropecuario. Nuestros hermanos están comprometidos de tal manera con su desarrollo industrial (elaboración del potasio) y agrario (suplementos para el suelo) que deberíamos emularlos. Unos ejemplos. Si el cobre que lo exportamos en bruto, lo refináramos aquí, su valor se multiplicaría por 3,5 veces; y si lo elaboráramos, su precio respecto de la materia prima se multiplicaría por 4 veces. Y si queremos torturarnos con el silicio, la refinación multiplica por 800 veces el precio de la materia prima y la producción de obleas la hace explotar en 2.500 veces. Y todavía no llegamos a la etapa de los paneles solares. Oro en polvo extraído en una bolsa con agujeritos. En lugar de pensar en la pérdida de Vale, la dirigencia oficialista y opositora, deberían reflexionar sobre el sentido estructural de la concepción extractiva de disfrutar de la naturaleza y postergar la estructura del desarrollo.

Las cuestiones internas, el enfrentamiento con la Corte y el Poder Judicial; el cerco financiero sobre Scioli; la debilidad del sistema educativo; la cuestión de la informalidad y la fragmentación salarial; la marginalidad; la inflación; la ausencia de transformaciones productivas progresistas y la plañidera queja por el fracaso de un proyecto extractivo que, por incompleto, es lesivo al proyecto de un país desarrollado, son lo suficientemente densas como para obligar a una reflexión difícil en tiempos electorales ya desatados en versión pequeñita con contadas excepciones.

¿En que pueden ayudar las cuestiones externas a domar las internas? Hugo Chávez fue un intento de liderazgo ideológico en torno a una retórica de socialismo latinoamericano; y una práctica real de mejora de la vida de los sectores mas postergados de Venezuela. La práctica produjo modificaciones estructurales al interior de su país. Pero lo exportado a nivel de liderazgo regional, además de las alianzas extracontinentales, es la vaga idea de socialismo latinoamericano. Una alternativa al modelo desarrollista brasilero. Nuestro país pudo experimentar con Chávez una sensación compensadora del peso regional de Brasil. Su desaparición coincide con la evidencia que siempre estuvimos solos para negociar con Dilma el acuerdo automotriz y el modo de las inversiones brasileras en la Argentina que no puede alentarse si se trata de proyectos tipo Vale. La única realidad regional es nuestra capacidad para sostener en el MERCOSUR nuestra necesidad y capacidad, de ser un país industrial si no queremos la marginalidad y la fragmentación salarial. Y esa depende solo de nosotros y es ahora que nos aboquemos. Antes de que sea demasiado tarde. La perdida de Chávez puede significar el fin de la distracción ideológica para no seguir perdiendo en el MERCOSUR.

La otra es el papado de Francisco. Cristina viajó y quiso una entrevista especial y  puso entre sus invitados a dirigentes de la oposición. Un cambio respecto de su primera movida fría frente a un acontecimiento de dimensiones planetarias celebrado con júbilo en el mundo. Un argentino a la cabeza del poder espiritual y moral universal; jefatura espiritual de mas de mil millones de personas y de la inmensa mayoría de los argentinos, incluida Cristina que confirmo a su hija en la fe cuando ya estaba instalada en Olivos. A su gélida recepción siguió una andanada de difamaciones – que no han cesado – abanderadas por Radio Nacional, la del Estado argentino,  incluyendo burlas chabacanas y realmente miserables sobre la fe de la mayoría de los sectores populares que ese espacio radial dice servir. Y detrás Pagina 12 – órgano oficial del kirchnerismo no peronista – con su campaña difamatoria contra el Cardenal Jorge Bergoglio encabezada por Horacio Verbisky. Frente a todo ello, y antes que Cristina modifique su posición inicial, los sectores con más compromiso social, de origen y tradicion peronista, aún aquellos que participaron o fueron simpatizantes en tiempo real de la guerrilla montonera, señalaron los valores de Francisco. Es el caso de Emilio Pérsico, el Chino Navarro, o Gabriel Mariotto para citar famosos. No fue así la reacción de La Campora  y de los ex miembros del Partido Comunista incorporados al Frente que se sumaron y siguen en la difamación.

Los principales militantes por los derechos humanos durante la dictadura, entre otros, el Premio Nobel Pérez Esquivel o la primer Secretaria de Derechos Humanos de Néstor, Alicia Oliveira, dieron testimonios claros de la conducta de Bergoglio en esos años. El abuso de la difamación de los militantes de derechos humanos ex post la dictadura; y la clarificación de los que lucharon de verdad en esos tiempos, ha creado un conflicto cultural al interior del espacio gobernante. Como siempre los conversos hacen gala de fanatismo ciego para tratar de ser considerados como desde siempre. Y los de siempre no son la clase de gente que niega la verdad.

Francisco llenó de alegría a todos los argentinos, especialmente a los sectores populares; y en este celebrar se ha aislado a un grupo de peso en el interior del frente oficialista. Una autoexclusión.  La democracia es con el pueblo no sin él. Los sectores violentos, aun con la palabra, no lo entienden así.

La ausencia de Chávez nos invita al realismo regional en las negociaciones con Brasil para no seguir perdiendo. Y el aislamiento ante Francisco de los valientes de ahora, puede ayudar a ver claro que el diálogo y escuchar a todo el pueblo es una condición necesaria para poder encarar en serio las cuestiones internas que nos amenazan.

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17 marzo 2013

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