¿A la búsqueda del tiempo perdido?

27 de junio de 2014

Nota publicada en Caras y Caretas

Carlos Leyba

Una elección plebiscitaria, en 1973, instaló a Juan Perón en la presidencia por tercera vez. La situación política era inquietante a pesar de que la económica y social habían experimentado notables mejoras. Perón en la presidencia era la condición necesaria para despejar aquella “inquietud” y permitir el avance en la transformación de la estructura productiva y de distribución.

La inquietud política surgió de la discusión de rumbo por parte de sectores de la juventud y de la militancia periférica, que aspiraban a compartir la conducción del proceso; y a cambiar la dirección del mismo. Perón dijo: “ Los que ingenuamente piensan que pueden … tomar el poder que el Pueblo ha reconquistado se equivocan … deseo advertir a los que tratan de infiltrarse en los estamentos populares o estatales, que por ese camino van mal”

La ausencia de Perón era condición necesaria para compartir el poder y hacer posible el cambio de rumbo. La comprensión de qué cosa fue el Pacto Social es imprescindible tanto para dar razón de la inquietud de esos sectores del peronismo como para entender la decisión de Perón de hacerse cargo del gobierno. Su muerte, un año en el poder, frustró el proyecto para el que su liderazgo y el de José Ignacio Rucci asesinado, eran imprescindibles.

El Pacto Social fue la consecuencia del proyecto promovido por Perón y realizado desde el llano por los partidos populares; la CGT y 62 Organizaciones; y la CGE. Su rumbo fueron las Coincidencias Programáticas que precisaron instrumentos para el Programa de Reconstrucción y Liberación Nacional (Mensaje del 31 de Julio de 1973). El Pacto Social no se comprende sin las Coincidencias previas y sin el Plan Trienal y las Actas de Compromiso. Acuerdos tripartitos (Estado, Trabajadores, Empresarios) para la política de corto plazo y para los sistemas de desarrollo industrial y territorial; y para la reconstrucción del Estado.

Perón promovía la concertación social y el consenso político, la participación activa de las organizaciones sociales representativas, para ejecutar la dirección de la economía para el desarrollo de las fuerzas productivas basado en la inclusión de los sectores sociales mas postergados y de la totalidad del territorio nacional.

Para Perón nada importante debía quedar afuera para formular el consenso; y nada importante debía quedar afuera en la distribución de los frutos del desarrollo. Eso es el Pacto Social. ¿Cuáles eran sus antecedentes? Desde la lectura de los comentarios de Perón a la proclama de la Revolución de 1943 – en los que sienta las bases de su proyecto industrialista y el método del consenso – ; y hasta su discurso en el Congreso Nacional de la Productividad y el Bienestar Social de 1955, hay una línea de acción y pensamiento en la que el Pacto Social, las medidas y los documentos que hemos citado, conforman una visión y un legado.

A 40 años de su muerte y después de una historia de métodos y dirección contraria, son muy estimulantes estas evocaciones a la “búsqueda del tiempo perdido”.

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27 junio 2014

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