Campaña negativa e incertidumbre

17 de Octubre de 2014

Carlos Leyba

La economía está en problemas y es preciso asomarse a la política para otear el horizonte. Y ahí hay grandes novedades. El oficialismo ha decidido construirle y difundir, con disciplina y voluntad de hierro, la plataforma a la oposición.

La versión oficialista descalificatoria se hace posible por el vacío abismal de la oposición, Que “en esto” no son muchas sino una.

Los pasos de la descalificación: primero- abro la jaula de la paloma – un funcionario “avisa” que si gana la oposición los enfermos de sida se morirán por falta de remedios; segundo – le tiro un escopetazo – Cristina “señala” que si ella no está nada se hará; tercero Daniel Scioli – busco la paloma muerta – se alinea “dice” que la oposición viene para destruir todo “lo bueno”.

Este marketing destructivo es posible por el silencio previo de la oposición que, ahora,  está obligada a declarar lo que “no va a hacer”. Para zafar dice “no voy a cambiar”.¿Entonces?

Recuperación del espacio político por parte del kirchnerismo gracias a la debilidad de una oposición entrampada en sus miedos.

Recuerdo ejemplar. Carlos “Chacho” Álvarez – quien no había votado la ley de convertibilidad – condenó la suerte de la Alianza, básicamente por ignorancia y debilidad, al declarar “no vamos a cambiar la convertibilidad”. Luego de su huida del gobierno llevó su compromiso al extremo de instalar a Domingo Cavallo en el ministerio.

En aquél entonces, la estrategia del menemismo – de los que se iban – estuvo destinada a obligar a los que podían venir a sufrir las consecuencias de los errores de los que se estaban yendo. La clave era instalar el “miedo” y generar el discurso de la continuidad obligada. ¿Estamos ahí?

Una apostilla. ¿Quiénes son la “inteligencia” de las figuras opositoras y oficialista más probable. El que inspira a Scioli es Miguel Bein que diseñó la política de J.L.Machinea,  profundizó la recesión heredada y forjó el Blindaje, para la continuidad de la convertibilidad y de la deuda externa. Augura crecimiento en 2015 si arreglamos con los holdauts en enero, pero fuerte recesión si no lo hacemos. Agita el “miedo” interno para que Axel Kicillof se haga cargo del costo político del arreglo que implica pasar una ley que derogue la “Patria o Buitres” e instale la “Buitres sí”. Difícil. La Alianza fue una etapa de la convertibilidad y Scioli es conducido por uno de sus mentores tardíos. La inteligencia de Macri formó parte del menemismo y de la Alianza, les cabe la responsabilidad del Megacanje. En materia de equipos, Scioli y Macri están pegados. Pasemos a Sergio Massa. En este caso tenemos a funcionarios de Menem, de Duhalde y de Néstor. Kicillof, con razón, los acusa del Canje 2005 a causa del cuál ahora él está embocado.

Tanto en su candidato estrella para el futuro como en el oficialismo presente, se encuentra parte de la responsabilidad de los graves problemas argentinos. De los estructurales, por su continuidad sin desmayo, como por los coyunturales, por los resultados, que sugieren la existencia de un peligroso desmanejo. La realidad es que la economía después del regalo de la bonanza sojera va para atrás por obra y gracia de los que la manejaron. Si el tomero del canal de riego se duerme, más agua que la necesaria inunda la chacra y se pudre el cultivo. La suerte no es compatible con el ocio para decirlo suavemente.

Tres problemas estructurales bastan para apuntar la magnitud de la crisis y de los desafíos que nos aguardan en el cambio de gobierno. No es en este período en el que se apunta a resolverlos. Están los funcionarios mas preocupados por su continuidad que por la espantosa continuidad de estos problemas. Somos un país rico y con bono demográfico, y sin embargo transitamos la desgracia de que uno de cada cuatro habitantes vivan en la pobreza. Somos un país que genera excedente, que produce más de lo que consume, pero que tiene una tasa de inversión paupérrima mientras tiene capitales fugados del país por un stock de más de 350 mil millones de dólares, de los cuales casi 100 se fugaron en esta década. Somos un país en el que el PBI por habitante de la Ciudad de Buenos Aires es 10 veces el PBI que le toca a cada uno de los habitantes del NEA ¿Eso es Nación, eso es federalismo?.

Esas contradicciones  no son las de una crisis provocada por la Naturaleza sino las de una que deriva de la organización del Estado. Y no de la falta de recursos. Y si bien todo viene de antes lo que cuenta es si va para atrás o para adelante. ¿Usted que siente?

La gestión oficialista y la propuesta opositora, no solo no han revertido esa situación, en un caso, o explicado como hacerlo en el otro; sino que ni siquiera se ocupan de ello. Ocuparse de ello no es repartir planes, montar el cepo, y volver a repartir planes. Ocuparse es relevar las causas. Pero eso exige estatura de estadistas. Los únicos que hay están en el bronce. Y en cuanto a los aspirantes a sucederlos no alcanza con el “hay que”: hace falta el “cómo”.

En las cuestiones electorales está la novedad. Porque lo estructural no ha cambiado.

La principal novedad es la afirmación de Cristina: “si no me hubieran votado …”. Dice “me” y no dice “si no hubieran votado al FPV”.

“Me” es un misil al corazón del candidato del FPV. Anuncia “Cualquiera al gobierno, Cristina al poder”. Se abrió la puerta a la etapa superior del kirchnerismo. Si triunfa, además de ser cristinismo, significará el entierro en vida de todos los caciques territoriales (gobernadores e intendentes) que pretendan reivindicar el peronismo como una categoría superior. Sabemos que no hay mucha pasión ni coraje para ello. Y sabemos que, en el campo de la lucha por la idea, personalidades políticas comprometidas con dimensiones estratégicas, como lo fue Antonio Cafiero, no están en disponibilidad.

Juan Perón expulsó del gobierno a Héctor Cámpora por traición al programa e  incapacidad de conducción. Pero Cámpora es la bandera del cristinismo. Contradiciendo a Perón los jóvenes K sostienen “Cámpora al poder”. Una anécdota lo materializa. Un monumento al General Juan Perón yace oxidándose en Italia: nunca logró Antonio Cafiero que el gobierno nacional financiara ese tercer retorno. Aprovechando el vacío Mauricio Macri hizo un monumento y lo instalará en el corazón de la Capital. La sustitución del mito: todo se llama Néstor. El lavado del mito: el monumento es PRO. ¿Quién lo va a inaugurar?

La afirmación de Cristina, unida a la frase de Máximo “compitan con mamá”, significa que el cristinismo no reconocerá la legitimidad de la derrota si está ocurre.

¿Con qué cuentan los K para esa resistencia en el caso de la derrota? Muchos cientos de miles de militantes, muchos en todas las administraciones públicas, muchos agentes del poder judicial y en las fiscalías, y muchos “empresarios” que conforman la “nueva oligarquía de los concesionarios” que disfrutan de una rentabilidad y de un poder económico gigantescos gracias a los K; miembros militantes en las fuerzas armadas, y un sector mayoritario de la ciencia, la cultura que agradece, con razón, una época de reconocimiento y recursos. Pero lo principal de la “resistencia”, al que venga, es la herencia de una situación económica y social muy difícil de manejar. Un verdadero Caballo de Troya en la ciudadela del futuro.

¿Podrá Axel pagar el costo de los buitres y llegar al FMI con la cantimplora a llenar para el desierto? Difícil. Si eso no ocurre hará falta, para los que vengan, un milagro como el de la Difunta Correa.

El que venga llega con la soja sopapeada en los precios, con convenios con China y Rusia que bloquean la crema de los negocios para los Occidentales que quieran invertir – además de dejarnos con una anexión tipo Roca Runciman – más los problemas internos. Y si no es Scioli y es un opositor, tendrá un mínimo de 30 por ciento de diputados FPV ; una probable mayoría FPV en el Senado. ¿Consenso, coalición, migración, borocotización? ¿Y sino qué?

Si Axel Kicillof no resuelve con los holdauts, porque no deroga las leyes “Patria o Buitre”, el problema de financiamiento de corto plazo se agrava para la actual administración; y es una soga al cuello para la que venga. ¿Se imagina ese Congreso votando la ley “Buitre” que permita pagar mas que el Canje sin ir preso?

La primera intención de Cristina, como dijo Máximo, es que ella quiere ser candidata. ¿Todavía reformar la Constitución? ¿Si, no? O ser diputada nacional o gobernadora por Buenos Aires. Si gana la nacional a Scioli le quedará la foto; y si pierde  el manejo del Presupuesto podría insuflarle un daño extremo a la “gobernadora”. La segunda intención de CFK es que, en caso de perder, al día siguiente comenzar la resistencia fundada en la “ilegitimidad de los que no compitieron con mamá”.

Estas son las grandes novedades. Y vaya que lo son. El oficialismo llenó el tanque, sigue ganando espacio y creando agenda. Y además pone contra la pared a la oposición obligándola a declaraciones negativas.

La oposición antes de este desafío tiene, entre sus diversos miembros, una cosa en común que es la hasta ahora manifiesta incapacidad de generar una discusión política acerca del futuro. Del futuro que hoy se está construyendo, del que ellos intentarán construir. Por cierto hay excepciones.

Hay dirigentes que militan en la oposición que tienen propuestas de construcción y cuestionamientos de volumen, sobre el que hoy se está construyendo. Pero ellos son los que carecen de volumen mediático. A los efectos prácticos carecen de audiencia y de respuesta. Con lo que las excepciones confirman la regla.

Este es el primer problema de la cultura política nacional actual. ¿Qué es la oposición hoy y qué promueve para mañana? Mientras ella no lo dice, el oficialismo le escribe el discurso negativo. Esta es la responsabilidad de los consultores de marketing un ejercito de comerciantes que hacen de los candidatos un tubo de dentífrico.

De más está decir que el oficialismo comparte con la oposición también su lamentable incapacidad para salir de las fronteras de lo inmediato. También hay excepciones que confirman la regla. Pero la realidad es que en el oficialismo sólo hay la defensa de lo hecho; y lo hecho no es una versión basada en estadísticas y datos duros, sino en una caprichosa versión de la realidad. Esta es la responsabilidad de los opinadores mediáticos del oficialismo, y los miembros de Carta Abierta, que inundan el espectro auditivo.

El discurso del oficialismo coincide con el de muchos opositores que creen que eso es lo que hay que hacer. Dado que no ha sido hecho son opositores. No es un galimatías. Es el segundo problema de la cultura política nacional actual. ¿Qué es realmente el kirchnerismo después de 2015? O cuando termine su gestión ¿Qué habrá sido?

Si uno hace el inventario de las decisiones emblemáticas económico sociales del gobierno kirchnerista se encuentra con la siguiente sorpresa: muchas son de origen opositor.

La asignación universal por hijo (AUH) – decidida por CFK por decreto después de 4 años de gobierno K – fue un proyecto de la oposición de la que el kirchnerismo se apropió.

La compra por parte del Estado del 51 por ciento de las acciones de YPF fue “posible” porque YPF había sido privatizada en el período de Carlos Menem y reprivatizada por Néstor Kirchner cuando logró que se le entregara la conducción de la empresa al grupo de la familia Eskenazi sin poner un peso. La mayor parte de la oposición no formó parte de la mayoría menemista que privatizó ni de la gestión NK que reprivatizó; y fue ardorosamente crítica de ambas decisiones. El miembro informante de la primera privatización fue el actual secretario de la Presidencia Oscar Parrilli un testimonio de la continuidad del menemismo privatista en el poder.

La recuperación del sistema previsional estatal fue posible por la previa constitución del sistema privado de las AFJP. ¿Quiénes votaron esa privatización? Los miembros de la mayoría menemista que hoy pertenecen, casi en su totalidad, a la estructura del FPV. Por ejemplo ¿dónde estaban los actuales gobernadores del FPV cuando se tomaron esas decisiones? La mayor parte de la oposición actual testimonió su oposición a ese proyecto y naturalmente adhirió a la reestatización del sistema. Néstor se había afiliado, porque creía, a una AFJP.¿?

¿A que viene este inventario parcial del pasado? Es que frente al, en general, vacío propositivo de las oposiciones, el oficialismo ha decidido instalarle la “plataforma” a la oposición. Y esa plataforma instalada consiste en afirmar que la oposición derogará todas las normas positivas del kirchnerismo; y entre ellas las tres que hemos señalado (AUH,YPF,AFJP) y no sólo esas: hasta se ha asegurado que si el kirchnerismo pierde faltarán remedios gratuitos o subsidiados, como dijimos, para los enfermos de sida y se acabarán los planes sociales.

La plataforma del miedo, que el oficialismo le asigna a la oposición, es la de la derogación de las decisiones del kirchnerismo, que son las que el kirchnerismo decidió sobre propuestas previas de la oposición. Otro galimatías.

Pero esas decisiones del período K, en realidad, derogaron las normas que la mayor parte de los miembros del FPV habían votado favorablemente durante el menemismo. No es un galimatías gramatical o literario, es un galimatías de la política light de los días que corren.

Pero también es la ausencia de propuestas de la oposición la que ha inspirado al equipo de marketing del oficialismo para obligar a la oposición a un discurso negativo (no lo vamos a hacer) que desdibuja dos elementos centrales de la fuerza de cualquier opositor.

El primero de esos elementos es el de la necesidad de cambio que la mayor parte de la sociedad reclama. Y el segundo es la demanda de personalidades vigorosas que la sociedad quiere elegir. Afirmar que “no voy a cambiar” afloja la convicción del cambio. Y la palabra “no” diluye cualquier imagen de vigor.

Como despertándose de un letargo el oficialismo vuelve a ganar la iniciativa política. Y la oposición cruzada de brazos, esperando la fecha de vencimiento del producto K, entretenida en campañas de carteles autoreferenciales, que hablan de virtudes personales o de coincidencias genéricas con los sentimientos básicos de la sociedad, no alcanza a presentarse como un producto definido y útil para ser utilizado en el próximo período. En eso estamos.

Los que gobiernan, el oficialismo, está ganando el round la instalación de agenda. Y la oposición está castigada, casi contra las cuerdas. Pero los que gobiernan, la superestructura, conduce la economía y la cuestión social, la estructura, a un escenario cada vez más crítico. Y en público afirma profundizarlo aunque, en privado, concede se apeará de la rebeldía. En cualquier caso la situación de la economía y la sociedad no va para mejor.

¡Qué contradicción espantosa! Los responsables del problema ganan la partida. Y los que deberían ofrecer una salida, la pierden. Nunca la política estuvo tan alejada de la economía. Nunca la realidad estuvo tan lejos de la palabra. Eso es incertidumbre. Estamos ahí. Llegó la primavera, pero con brotes pálidos. Habrá que esperar a la mitad del verano. Cuando termina el carnaval todos se sacan la careta.

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17 octubre 2014

Campaña negativa e incertidumbre

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